Cuando pensamos en un equipo de animación infantil solemos fijarnos en las actividades, la organización o el material. Sin embargo, pocas veces pensamos en las personas que hacen posible que todo salga bien. Hoy quiero hablar precisamente de ellas.
Hay días en los que escribir resulta más fácil que otros.
Hoy me vais a permitir que haga algo diferente.
Normalmente utilizo este espacio para hablar de actividades infantiles, organización de eventos, seguridad, materiales o de todo aquello que ocurre detrás de una jornada de animación. Pero hoy quiero hablar de lo más importante de todo: las personas.
Quiero compartir una reflexión muy personal.
Cuando alguien piensa en LUDIKFEST, es muy probable que el primer nombre que le venga a la cabeza sea el mío. Soy quien responde las llamadas, prepara los presupuestos, organiza cada evento, publica en redes sociales y, en definitiva, quien da la cara por este proyecto.
Y eso está bien.
Pero hay algo que siempre he tenido muy claro: los logros nunca pertenecen a una sola persona.
Detrás de cada montaje, de cada actividad, de cada fiesta, de cada hinchable y de cada sonrisa, hay un equipo que trabaja con un mismo propósito: hacer que cada niño, cada familia y cada cliente vivan una experiencia que recuerden con cariño.
Y creo que eso nunca debería olvidarse.
Liderar no es hacerlo todo
Si algo me ha enseñado esta profesión es que liderar no significa querer estar en todas partes.
No significa controlar cada detalle ni pensar que todo depende de ti.
Liderar significa confiar.
Confiar en las personas que caminan a tu lado.
Confiar en que, aunque tú no estés presente en cada momento, el trabajo se hará con la misma profesionalidad, el mismo compromiso y el mismo cariño.
Porque sí, también hay días en los que yo no estoy al cien por cien.
Días en los que el cansancio pesa, en los que los kilómetros se acumulan o en los que simplemente necesito saber que no todo depende de mí.
Y, sin embargo, hay algo que me da una tranquilidad enorme.
Saber que todo va a salir bien.
No porque un evento salga solo.
Sino porque sé perfectamente quién está al otro lado.
Sé que habrá personas pendientes de cada detalle, cuidando de los niños, acompañando a las familias, resolviendo cualquier imprevisto y representando a LUDIKFEST con la misma responsabilidad con la que lo haría yo.
Esa tranquilidad no tiene precio.
Y, para mí, ese es el verdadero significado de trabajar en equipo.
Mucho más que compañeros de trabajo
Nuestro trabajo tiene algo muy especial.
Compartimos madrugones, montajes, desmontajes, viajes interminables, comidas rápidas, calor, lluvia, nervios antes de empezar un evento y la satisfacción de recoger sabiendo que todo ha salido bien.
Compartimos miles de kilómetros.
Pero, sobre todo, compartimos tiempo.
Y cuando convives tantos días con las mismas personas, inevitablemente ocurre algo.
Dejan de ser simplemente compañeros.
Se convierten en un equipo.
Y, con el paso del tiempo, en lo que nosotros llamamos con cariño la familia LUDIKFEST.
No porque todo sea perfecto.
No porque nunca existan diferencias.
Sino porque aprendemos a confiar los unos en los otros, a apoyarnos cuando hace falta y a remar siempre en la misma dirección.
Estoy convencida de que esa unión también se refleja en cada actividad y en cada evento que realizamos.
Los niños lo perciben.
Las familias también.
Y los clientes saben reconocer cuándo detrás de una empresa existe un equipo que disfruta trabajando unido.
Elegir a un monitor va mucho más allá de un currículum
Muchas personas piensan que incorporar a un monitor consiste únicamente en comprobar si tiene una determinada titulación.
Y, por supuesto, la formación es importante.
Muy importante.
En LUDIKFEST apostamos por la formación continua porque creemos que un buen profesional nunca deja de aprender.
Pero con los años he descubierto que un título, por sí solo, nunca define a una persona.
Cuando alguien entra a formar parte de nuestro equipo no busco únicamente conocimientos técnicos.
Busco personas que compartan nuestra manera de entender este trabajo.
Personas que crean en el respeto.
En la responsabilidad.
En el compañerismo.
En la inclusión.
En la empatía.
En el compromiso.
En las ganas de seguir aprendiendo.
Y en la importancia de cuidar cada detalle, incluso cuando nadie les está mirando.
Busco personas que entiendan que detrás de cada actividad hay niños, familias y clientes que han depositado toda su confianza en nosotros.
Y esa confianza hay que ganársela una y otra vez.
Porque representar a LUDIKFEST no consiste solo en dirigir una actividad.
Consiste en representar unos valores.
Los valores no se enseñan, se viven
Hay algo que siempre tengo presente cuando incorporamos a una nueva persona al equipo.
Los conocimientos se pueden adquirir.
La experiencia llega con el tiempo.
La formación siempre puede ampliarse.
Pero los valores, la actitud y la forma de tratar a las personas no vienen escritos en un diploma.
Eso nace de cada uno.
Nosotros podemos enseñar cómo trabajamos.
Podemos compartir nuestra experiencia.
Podemos explicar nuestros protocolos y nuestra forma de organizar un evento.
Pero no podemos enseñar a alguien a implicarse de verdad.
Ni a ayudar a un compañero sin que nadie se lo pida.
Ni a tratar a un niño con el respeto y el cariño que merece.
Por eso somos tan exigentes a la hora de elegir a las personas que forman parte de LUDIKFEST.
Porque no buscamos únicamente buenos monitores.
Buscamos grandes personas.
Personas que compartan nuestros principios, nuestra filosofía y nuestra forma de entender este trabajo.
Porque estoy convencida de que una empresa nunca será mejor que las personas que la representan.
El mayor orgullo
Si hoy me preguntaran cuál considero que ha sido uno de mis mayores logros desde que nació LUDIKFEST, probablemente mi respuesta sorprendería.
No hablaría de un evento.
Ni de un cliente.
Ni de un reconocimiento.
Hablaría del equipo.
Porque el verdadero éxito no consiste en que mi nombre aparezca en una web, en un presupuesto o en una publicación.
El verdadero éxito consiste en mirar alrededor y sentir que estoy rodeada de personas que hacen suyo este proyecto.
Personas que celebran los buenos momentos.
Que están cuando las cosas se complican.
Que se ayudan sin esperar nada a cambio.
Y que entienden que nuestro trabajo no consiste únicamente en entretener.
Trabajamos con personas.
Y eso implica una enorme responsabilidad.
Quizá por eso soy tan exigente.
Porque cuando una familia, un colegio, un ayuntamiento, un camping o cualquier entidad confía en LUDIKFEST, no solo está contratando una actividad.
Está confiando en las personas que estarán allí cuando nosotros prometamos que todo saldrá bien.
Y esa confianza nunca puede darse por hecha.
Gracias por caminar a mi lado
Este artículo no pretende ser un homenaje.
Ni un agradecimiento puntual.
Es simplemente una reflexión que sentía la necesidad de compartir.
Porque creo que, a veces, es importante recordar que ningún proyecto crece gracias a una sola persona.
LUDIKFEST lleva mi nombre.
Pero nunca ha sido solo mío.
Pertenece a todas las personas que recorren kilómetros, cargan material, montan, desmontan, animan, solucionan problemas, improvisan cuando hace falta y consiguen que cada evento salga adelante.
Si alguna vez alguien felicita a LUDIKFEST por un trabajo bien hecho, quiero que sepáis que esa felicitación nunca la siento solo como mía.
La siento como nuestra.
Porque los proyectos más bonitos no son los que giran alrededor de una persona.
Son los que consiguen construir un equipo que comparte unos mismos valores, una misma forma de trabajar y una misma ilusión.
Y si algún día alguien me preguntara cuál es el verdadero corazón de LUDIKFEST, no hablaría de los hinchables, ni de las actividades, ni del material.
Hablaría de las personas.
Porque el éxito de un evento nunca lleva un solo nombre.
Y deseo que esa siga siendo siempre la esencia de LUDIKFEST.
Si estás organizando un evento y buscas actividades adaptadas a tu público, al espacio disponible y a los objetivos de tu celebración, estaremos encantados de ayudarte. En LUDIKFEST diseñamos experiencias para ayuntamientos, colegios, campings, empresas y asociaciones de la Comunidad Valenciana, Cataluña, Aragón, Guadalajara y Albacete, siempre adaptándonos a las necesidades de cada proyecto. Porque cada evento es diferente y las mejores experiencias empiezan mucho antes del día de la actividad.
Si quieres conocer mejor nuestra forma de trabajar y los valores que aplicamos en cada evento, puedes visitar nuestra página de Quiénes somos o descubrir cómo organizamos nuestros servicios para eventos.